jueves, 22 de septiembre de 2011

Adiós, viejo conocido.


 Ser enfermo es a veces gratuito y benéfico. O pido dos monedas y me las dan por lástima: ¡y qué más da, me quedaré aquí un par de días más! (susurra el zorro: “no sea cosa que se aviven estos naides”). Qué retrógrado es ese intento de Ser Humano, he viso pintores de pies sin manos, de manos sin pies, de boca sin lo aquello ni lo otro. Y algunos  sin vergüenza se exhiben maquillados con un rostro lastimoso, quejoso, angustiante o sencillamente malintencionado y rabioso cuando lo ignoramos. Luego diremos que allí va el  viejo conocido por las calles ¡allí está!, ¡sí, ese, del que te conté!
-          El  de las tarjetas al desnudo, el quiere que le pague porque si no me amenazará.
-          Pero, ¿por qué le tienes que pagar? ¿Acaso te está haciendo algún trabajo?
-          No, el dice haber sido operado, tener asma, reuma, estar enfermo, que me mostrará la pastillita que toma. Y más palabras que me enfurecen. Pero  siendo una Señora, qué puedo hacer más que llamarlos a Ustedes para que lo filmen y revelen la verdad.
-          ¿Alguien hará algo por esto que se vive cotidianamente? Qué más da. El fin del Hombre de maíz se aproximará.
El  ignoto transeúnte no mira a los ojos, desvía o amenaza. Pero si una Señora pía se apiada, él le sonríe y bendice. Y nos vamos con su bendición, “¡bendito sea tu nombre, viejo conocido!”. Nos quitan unas monedas cuando el cuerpo no es exigido por la mente con el Poder de hacer, y una Voluntad Creadora. Y claro, ¿qué pasa cuando esto sucede?: el anodino y pueril varón cae en el conformismo. Otro ismo que hoy día es Rey. El esfuerzo es esclavo, porque el soso y apagado varón no tiene las agallas de enfrentar la vida. “¡Adiós!, viejo conocido”

2 comentarios:

  1. perdon que insista,
    pero ademas de conformista,
    puede el pueril varón
    ser también un cagón.

    Aguante Mati, esta buenísimo!

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  2. Gracias Die!!!! Tal cuál jajajajaja

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